Todas las entradas vendidas en el estadio y en la discoteca. El año pasado Usain Bolt pinchó en la intimidad para los atletas de élite. Este año, ‘la Fiesta Jamaicana’ abre sus puertas al público. El mito del deporte mundial volará en la mesa de mezclas.
Una alfombra roja recibirá a los iconos del atletismo cual ceremonia cinematográfica. Los organizadores saben quiénes son las estrellas y no engañan a nadie. La fiesta es jamaicana, en el tartán y en la pista de baile.
Bolt se ha forjado con el tiempo una fama como DJ de cierta categoría. Cuentan que en el último sarao belga, el de 2011, el jamaicano hizo las delicias de los atletas congregados en la discoteca. Entre ellos, el lanzador de jabalina Thorkildsen y el lanzador de peso Cantwell se dejaron ir con cada uno de los temas del rey Usain.
Bailes locos
No todo es pinchar para Bolt. Cuando otro DJ toma la alternativa, el jamaicano no especula a la hora de bailar. En la última cita, movió el esqueleto como si estuviese en los momentos previos de la final de 100. Dicen que el Bolt atleta es una extensión natural del Bolt persona. No hay lugar para los artificios.
Con todo el pescado vendido, son muchos los interesados en comprar en la reventa una entrada para ver pinchar a su ídolo. Los españoles Ángel Mullera, Antonio David Jiménez Pentinel ‘Penti’ y Frank Casañas comprobarán in situ cómo se las gasta en la discoteca un deportista cuya sombra se mueve incluso más rápido que él.